Un ecosistema no empieza cuando añadimos agua

Cuando llenamos un recipiente de agua ocurre algo inmediato.

En cuestión de segundos aparece un entorno acuático.

Podemos medirlo.

Observarlo.

Analizarlo.

El agua está ahí.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre tener agua y tener un ecosistema.

Porque ambas cosas no son exactamente lo mismo.


El escenario puede aparecer en un instante

Desde una perspectiva física, crear un entorno acuático resulta relativamente sencillo.

Añadimos agua.

Aparece un volumen.

Existen unas condiciones determinadas.

Temperatura.

pH.

Conductividad.

Profundidad.

Todo parece preparado.

Y en cierto modo lo está.

Pero sólo parcialmente.


Un ecosistema es algo más que un lugar

Cuando pensamos en un ecosistema solemos imaginar un espacio físico.

Un bosque.

Un río.

Un lago.

Un humedal.

Sin embargo, los ecosistemas no están formados únicamente por lugares.

También están formados por relaciones.

Relaciones entre organismos.

Relaciones entre organismos y materia.

Relaciones entre organismos y entorno.

Y esas relaciones no aparecen de forma instantánea.


Los primeros colonizadores

En cuanto existe agua comienzan a llegar organismos microscópicos.

Bacterias.

Hongos.

Protozoos.

Microalgas.

Muchos de ellos son invisibles para nosotros.

Y aun así forman parte de los primeros pasos de construcción del sistema.

La colonización biológica suele comenzar mucho antes de que podamos percibirla.


El tiempo crea conexiones

Una de las características más interesantes de los ecosistemas es que gran parte de su complejidad surge con el tiempo.

Las comunidades biológicas cambian.

Los microorganismos interactúan.

La materia orgánica se transforma.

Los nutrientes circulan.

Nuevas relaciones aparecen.

Otras desaparecen.

Poco a poco el sistema desarrolla una red de interacciones cada vez más amplia.

Y es precisamente esa red la que empieza a parecerse a un ecosistema.


La historia también forma parte del sistema

Dos entornos acuáticos pueden parecer similares.

Misma temperatura.

Mismo pH.

Misma conductividad.

Sin embargo, uno puede llevar meses o años desarrollando relaciones biológicas mientras el otro apenas acaba de formarse.

La diferencia no siempre aparece reflejada en una analítica.

Pero puede resultar enorme desde una perspectiva ecológica.

Porque los ecosistemas también están construidos por su historia.


El agua no crea automáticamente la complejidad

A veces esperamos que la complejidad aparezca de forma inmediata.

Pero la naturaleza rara vez funciona así.

La biodiversidad necesita tiempo.

Las comunidades microbianas necesitan tiempo.

Las relaciones ecológicas necesitan tiempo.

La estabilidad necesita tiempo.

Muchas de las características que asociamos con ecosistemas maduros son consecuencia de procesos acumulativos.

No de acontecimientos instantáneos.


La naturaleza construye desde las relaciones

Existe una idea especialmente interesante.

Cuando observamos un ecosistema saludable solemos fijarnos en aquello que podemos ver.

La vegetación.

Los animales.

El agua.

El paisaje.

Sin embargo, gran parte de su funcionamiento depende de relaciones invisibles.

Interacciones que se han desarrollado lentamente.

Conexiones biológicas que se fortalecen con el tiempo.

Procesos que terminan generando continuidad ecológica.


Una pregunta interesante

¿Cuándo comienza realmente un ecosistema?

¿Cuando aparece el agua?

¿Cuando llegan los primeros organismos?

¿Cuando surgen las primeras relaciones ecológicas?

No existe una respuesta sencilla.

Pero quizá sí una observación útil.

El agua puede aparecer en un instante.

Un ecosistema no.

Porque los ecosistemas no están construidos únicamente por materia.

Están construidos por relaciones.

Y las relaciones necesitan tiempo para existir.


Referencias y lecturas relacionadas

  • Odum, E. P. & Barrett, G. W. Fundamentals of Ecology.
  • Margalef, R. Perspectives in Ecological Theory.
  • Wetzel, R. G. Limnology: Lake and River Ecosystems.
  • Levin, S. A. Fragile Dominion.
  • Chapin III, F. S., Matson, P. A. & Vitousek, P. M. Principles of Terrestrial Ecosystem Ecology.
  • Allan, J. D. & Castillo, M. M. Stream Ecology.

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