Lo que los parámetros no pueden medir
Los parámetros son una de las herramientas más importantes que tenemos para comprender el agua.
pH.
Conductividad.
GH.
KH.
Temperatura.
Oxígeno.
Todos ellos aportan información valiosa.
Gracias a estas mediciones podemos comparar sistemas, detectar cambios y comprender muchos procesos que de otro modo resultarían invisibles.
Sin embargo, existe una cuestión interesante.
¿Puede una analítica describir completamente un ecosistema?
Probablemente no.
Y eso no representa una limitación de la ciencia.
Representa una característica de los sistemas vivos.
Medir no es lo mismo que comprender
Cuando analizamos un agua obtenemos una descripción de su estado.
Sabemos cómo es en ese momento concreto.
Podemos registrar valores.
Compararlos.
Interpretarlos.
Pero un ecosistema no está formado únicamente por estados.
También está formado por procesos.
Procesos que cambian continuamente con el tiempo.
La historia no aparece en ninguna analítica
Imaginemos dos sistemas con parámetros prácticamente idénticos.
Mismo pH.
Misma conductividad.
Misma dureza.
Sobre el papel parecen iguales.
Sin embargo, uno puede llevar años desarrollándose mientras el otro apenas acaba de comenzar.
La analítica describe una situación.
No siempre describe la historia que ha llevado hasta ella.
La madurez ecológica es difícil de cuantificar
Existen ecosistemas que transmiten una sensación de estabilidad difícil de explicar mediante números.
No porque los números sean incorrectos.
Sino porque algunos aspectos importantes no se expresan fácilmente en una tabla.
La acumulación de relaciones ecológicas.
La continuidad biológica.
La maduración de comunidades microbianas.
La complejidad de las interacciones.
Todo ello forma parte del sistema.
Y aun así resulta difícil resumirlo mediante unos pocos parámetros.
Los organismos no viven dentro de una hoja de datos
Desde una perspectiva humana resulta tentador interpretar un ecosistema a través de cifras.
Los organismos, sin embargo, interactúan con una realidad mucho más amplia.
Perciben alimento.
Refugio.
Competencia.
Microhábitats.
Materia orgánica.
Comunidades microbianas.
Señales químicas.
Relaciones ecológicas.
Gran parte de esta información no aparece reflejada directamente en una analítica convencional.
Algunos procesos sólo se revelan con el tiempo
Hay fenómenos que pueden medirse fácilmente.
Otros requieren observación.
La evolución de un ecosistema.
La consolidación de determinadas comunidades biológicas.
La aparición de nuevas relaciones ecológicas.
La transformación progresiva de la materia orgánica.
Muchos de estos procesos sólo se hacen visibles cuando observamos el sistema durante largos periodos de tiempo.