¿Por qué dos aguas con el mismo pH pueden comportarse de forma distinta?

A veces ocurre algo curioso.

Dos aguas presentan valores muy parecidos.

Mismo pH.

Conductividades similares.

Temperaturas prácticamente idénticas.

Sobre el papel parecen comparables.

Sin embargo, cuando observamos su evolución aparecen diferencias difíciles de ignorar.

Los organismos responden de forma distinta.

Determinados procesos avanzan a velocidades diferentes.

La estabilidad parece variar.

Y algunas dinámicas aparecen en un sistema pero no en otro.

La pregunta surge de forma natural.

¿Cómo es posible?


El pH describe una propiedad concreta

El pH es una herramienta extraordinariamente útil.

Nos permite conocer la concentración de iones hidrógeno presentes en una solución.

Gracias a él podemos describir una característica fundamental del agua.

Pero precisamente ahí aparece una cuestión importante.

El pH describe una propiedad.

No describe un ecosistema completo.

Dos sistemas pueden compartir exactamente el mismo valor de pH y diferir profundamente en muchos otros aspectos.


Una cifra no explica cómo se llegó hasta ella

Imaginemos dos aguas con un pH de 5,5.

El número es idéntico.

Sin embargo, la historia que ha conducido a ese resultado puede ser completamente distinta.

Una puede encontrarse influida por abundante materia orgánica.

Otra puede deber sus características a procesos diferentes.

Una puede sostener comunidades biológicas maduras.

Otra puede encontrarse en una fase mucho más temprana de desarrollo.

El valor es el mismo.

La historia no necesariamente.


Los organismos viven dentro de un contexto

Desde una perspectiva humana resulta tentador resumir un sistema mediante cifras.

Los organismos no experimentan el ecosistema de esa manera.

Interactúan con estructuras físicas.

Microhábitats.

Materia orgánica.

Comunidades microbianas.

Disponibilidad de alimento.

Procesos biológicos.

Señales químicas.

Todo ello forma parte de la realidad ecológica que perciben.

Y gran parte de esa información no puede reducirse a un único parámetro.


El agua es más que una composición química

Cuando analizamos un agua solemos obtener una fotografía de su estado actual.

Pero los ecosistemas también incluyen procesos.

Transformaciones.

Interacciones.

Relaciones biológicas.

Cambios temporales.

Algunas de estas dinámicas pueden modificar profundamente el comportamiento de un sistema sin alterar necesariamente determinados parámetros básicos.

Por eso dos aguas aparentemente similares pueden evolucionar de forma diferente.


La materia orgánica también influye

La presencia de materia orgánica disuelta puede modificar numerosos aspectos del entorno acuático.

No sólo desde una perspectiva química.

También desde una perspectiva ecológica.

Interacciones microbianas.

Disponibilidad de recursos.

Procesos de transformación.

Comunidades biológicas asociadas.

Muchas veces estas diferencias resultan difíciles de resumir mediante unos pocos números.

Y aun así pueden influir sobre el comportamiento general del sistema.


El tiempo deja huella

Existe otro aspecto interesante.

Dos aguas pueden presentar valores similares hoy.

Pero no haber recorrido el mismo camino para llegar hasta ellos.

El tiempo influye sobre comunidades microbianas.

Procesos ecológicos.

Transformaciones de la materia orgánica.

Maduración del ecosistema.

Y parte de esa historia permanece presente incluso cuando determinados parámetros parecen coincidir.


Los parámetros describen condiciones

Los ecosistemas describen relaciones.

Quizá esta sea una de las ideas más importantes.

Los parámetros nos ayudan a comprender las condiciones del sistema.

Los ecosistemas incluyen además las relaciones que se desarrollan dentro de esas condiciones.

Ambas perspectivas son necesarias.

Y ambas aportan información diferente.


Una pregunta interesante

Cuando dos aguas presentan el mismo pH solemos preguntarnos por qué se comportan de forma distinta.

Tal vez también merezca la pena formular la pregunta contraria.

¿Por qué esperamos que se comporten igual?

Porque un parámetro puede coincidir.

Una condición puede coincidir.

Pero los ecosistemas incluyen muchas más variables que las que aparecen en una analítica.

Y quizá precisamente ahí resida parte de su complejidad.


Referencias y lecturas relacionadas

  • Wetzel, R. G. Limnology: Lake and River Ecosystems.
  • Allan, J. D. & Castillo, M. M. Stream Ecology.
  • Margalef, R. Perspectives in Ecological Theory.
  • Odum, E. P. & Barrett, G. W. Fundamentals of Ecology.
  • Likens, G. E. The Ecosystem Approach.
  • Chapin III, F. S., Matson, P. A. & Vitousek, P. M. Principles of Terrestrial Ecosystem Ecology.

Artículos relacionados